¿Tiene su empresa proveedores en la R.P. China?

¿Cree que se puede mejorar la comunicación y su gestión, o incluso buscar otros proveedores alternativos?

Si no los tiene, ¿Cree conveniente para su empresa el tenerlos, pero no sabe cómo buscarlos, auditarlos o gestionarlos en el tiempo?


A pesar de la crítica situación mundial en la que estamos inmersos por la Covid-19, donde surgieron muchas preguntas y dudas sobre la fiabilidad de los proveedores chinos, así como la conveniencia de diversificar riesgos trayendo las fábricas a los países de origen (backshoring), acercándolas (nearshoring) o distribuyéndolos en otros países (offshoring), la R.P. China seguirá siendo, de una forma natural, la fábrica y el mercado del mundo por el peso que tiene en el mundo en población e historia, y porque sigue creciendo y aportando tecnológicamente a la ciencia.

La R.P. China, como todos los países del mundo, tiene sus ventajas y sus inconvenientes, sus puntos fuertes y sus puntos débiles, pero la R.P. China es un país del que muy pocas empresas pueden y podrán prescindir totalmente de sus proveedores, porque no solo sigue siendo un país competitivo en precios, sino también porque tiene una cadena de suministros e infraestructuras muy desarrolladas, una buena masa de mano de obra cualificada, así como un nivel tecnológico que va creciendo rápidamente y es puntero en ciertos sectores a nivel mundial.

La R.P. China es un país muy complejo, empezando por sus enormes dimensiones geográficas, pasando por su cultura e idioma y terminando por las diferencias regionales y sus costumbres, por lo que lo primero de todo no se deje cegar a la hora de trabajar con proveedores chinos por primera vez por unos precios que le pudieran resultar imbatibles.

Esta situación nos hace recordar esa experiencia en la que el precio que ofrecía un fabricante chino de su producto puesto en la fábrica en España era menor que el coste del material que tenía para ese producto el fabricante español. Esto no parece que pueda existir, y si cree que sí existe, el sentido común indica que al menos se tomen ciertas precauciones, como por ejemplo visitar al proveedor, o que alguien le haga una primera preauditoria, antes de realizar ningún pedido y pagar por adelantado.

O esa otra experiencia de una empresa con un determinado proveedor que es uno de los líderes mundiales en la fabricación de motores eléctricos. Ese proveedor que cuenta, entre otras, con varias plantas en China, la más grande de unos formidables 75.000 m² y que fabrica millones de pequeños motores cada año exportándolos por todo el mundo. El inconveniente, en este caso, era que sólo aceptaba clientes con un consumo mínimo y que resultaba extremadamente superior a las necesidades anuales de la empresa compradora.

En MING DA Consulting estamos a su lado desde el inicio y necesitamos conocerle mejor, para servirle mejor, porque disponemos de una amplia base de proveedores, contrastados muchos de ellos personalmente y con acceso a otros nuevos, abarcando un amplio número de sectores industriales, pudiéndole ayudar: en la búsqueda de esos proveedores/partners que más le convengan, en la preauditoria en su nombre y según sus estándares, en la gestión inicial de las ofertas, en el acompañamiento de las visitas de sus auditorias y homologaciones, y, posteriormente, le podemos mantener nuestro apoyo hasta que se sientan cómodos trabajando directamente con ellos, sin intermediarios.

Le ayudamos también a establecer la relación contractual, pero lo más importante, le acompañamos y guiamos también en la relación personal y creación de confianza mutua. Tiene que estar dispuesto a ello, y saber que, como toda relación basada en la confianza, deberá dedicarle tiempo y esfuerzo, tiempo y esfuerzo que indudablemente le será rentable en el medio y largo plazo.

En esa relación de confianza y amistad, está una parte muy importante del éxito con los proveedores chinos. MING DA Consulting acaba conociendo a las dos partes, le ayudamos a construir el puente que las una y le acompañamos a lo largo de este proceso en la medida de sus necesidades.

La R.P. China es un país difícil, pero un país en el que casi nada es imposible y por donde parece que el futuro pasará en buena medida.

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