A lo largo de la historia los chinos siempre han tenido fama de buenos negociadores y quien haya tratado con ellos en los negocios se habrá dado cuenta de que así es.

Las negociaciones pueden hacerse eternas y ser un continuo ir y venir sobre cuestiones que se pensaba estaban ya más que acordadas y cerradas. No hay que buscar en este tipo de situaciones excusas como que la contraparte china no está preparada profesionalmente, ni que no haya un interés real en llegar a un acuerdo, ni tampoco que se esté actuando de mala fe. Precisamente es justo todo lo contrario.

Evidentemente como en todos los países del mundo hay buenos y malos profesionales, pero en general, y muy en especial las nuevas generaciones de profesionales chinos, están realmente bien formados y capacitados, a la altura de lo que es hoy China: la segunda potencia mundial. Profesionales que dominan sus áreas de trabajo, que tienen experiencia internacional, que vienen bien informados y con los deberes bien hechos antes de la reuniones, que son buenos y duros negociadores, pero también hay que decirlo, son flexibles.

El ir y venir, una y otra vez, sobre los diferentes puntos contractuales, o incluso la cancelación de la firma del contrato en el mismo momento de la firma, puede desesperar a muchos negociadores. Paciencia y paciencia, si están empleando su tiempo en negociar con nosotros es porque hay interés, seguro que se nos ha escapado algo importante para ellos porque todo tiene su significado, hay que seguir negociando, y porque no decirlo, saber disfrutar de este tipo de negociaciones que, en un ambiente profesional y de respeto mutuo, nos enriquece y nos hace reforzar la confianza entre las partes.

Tampoco hay mala fe en absoluto, es su cultura china y la forma que lo han hecho durante miles y miles de años.

Y si ya se ha conseguido la firma del contrato, enhorabuena, ya se ha empezado a ganar la confianza de la parte china, pero ahora viene lo más difícil, reafirmar día a día esa confianza que en muchos casos puede llevar a crear una auténtica amistad más allá de los negocios.

El primer paso fundamental para tener relaciones comerciales exitosas, estables y duraderas con una empresa China es crear una ambiente de confianza, y para ello el acercamiento a su cultura es importante y es visto como un aspecto muy positivo.

Ming Da Consulting pone al alcance de las empresas un programa formativo de ocho horas sobre protocolo en los negocios con China, donde se tratarán temas como las jerarquías, el importante papel del Gobierno en los negocios y en la vida de los ciudadanos, las relaciones,   el respeto, los litigios judiciales, las supersticiones, etc.

Durante la jornada se contarán anécdotas empresariales reales a modo de ejemplos y se realizarán ejercicios prácticos con los participantes, acabando el día saboreando una cena en un restaurante chino con un menú seleccionado por nosotros en el que, entre otros, se servirán ciertos platos fuera de carta. Cena que servirá también como una oportunidad de aplicar, después de la intensa jornada formativa, ciertos de los temas aprendidos.

Aparte de esta jornada de formación, el equipo de Ming Da Consulting puede guiar a las empresas a lo largo de las relaciones comerciales con los socios chinos, con continuas recomendaciones e ideas según las situaciones, que harán afianzar la confianza y amistad entre las partes, porque cuando se estrecha esa relación con los chinos, los negocios funcionarán y fluirán.

Si desea más información sobre la formación en protocolo chino, o cualquier otra actividad de Minga Da Consulting, por favor no duden en ponerse en contacto con nosotros: info@mingdaconsulting.com, estaremos encantados de escucharles y hablar con ustedes.